Los papanatas del PRIAN, cien años de desgobierno

Hoy por la mañana, me hacía la siguiente pregunta: ¿será posible que vaya a morir sin haber visto gobernar este país a otro partido que no sea el PRI? ¿Y los doce años del PAN? Estos papanatas llegaron al poder por accidente. Resultaron tan ineptos, corruptos y ladrones como los priistas. Siete décadas y media que tengo de sufrir a estos méndigos, francamente ya me han hartado la paciencia. Exceptuando el sexenio del Gral Cárdenas, en todos los regímenes prianistas, han privatizado o vendido los bienes de la nación con el manido pretexto de que eso, servirá para que el pueblo viva mejor. Estos cachorros y jijos de la “revolución” lo único que han logrado es ampliar los niveles de miseria económica, social y cultural de la gente, y una bestial dependencia hacia los intereses norteamericanos

Jesús Sosa Castro/ A los Cuatro Vientos

Nací el 25 de diciembre de mil novecientos treinta y siete, justo un año antes de que el Gral Lázaro Cárdenas expropiara la industria petrolera y veintiún años después de haber triunfado la Revolución. Viví mi infancia cuando aún se hablaba y se sentían sus efectos. Estudié en una escuela rural en la que los conocimientos de mi maestro Moisés Flores Guevara, eran un monumento a la cultura y al patriotismo. En caminos y veredas era común ver colgados de árboles y postes a cristeros y soldados, como una  expresión demencial de una lucha fratricida inacabada. El acuerdo de paz firmado entre la Iglesia y el Estado en 1929, no había terminado con la Cristiada. Con la consigna de “Viva Cristo Rey” bandas de forajidos asolaban pueblos y rancherías robando, violando y cometiendo actos de venganza

Después del gobierno de Lázaro Cárdenas del Río empezó a degradarse el sentido progresista que contenían las demandas de Zapata y de Villa. La iglesia y los nuevos ricos se adueñaron del poder para castrar el proyecto popular plasmado en la Constitución de mil novecientos diecisiete y formar una casta de privilegiados que hoy en día tiene envilecido al país

Desde entonces, las políticas de los caudillos y los júnior  reemprendieron la privatización del campo, y las empresas propiedad de la nación se empezaron a entregar a compañías privadas nacionales y extranjeras. El pretexto ha sido, siempre, que éstas en manos del Estado son menos productivas que en las de los particulares. El resultado ha sido el mismo: no han servido para mejorar las condiciones económicas del pueblo. Su situación ha empeorado y la nación está siendo privada de sus riquezas naturales

Es increíble que después de cien años de haber triunfado la Revolución, generaciones como la mía hayan sido obligadas a vivir en una crisis económica permanente. A pesar de las enormes riquezas naturales que tiene nuestro país, no hay una sola generación de mujeres y hombres que puedan presumir una mejoría en sus niveles de vida. Al contrario, los gobiernos del PRIAN traen pegada la cantaleta de que sólo la iniciativa privada produce riqueza y que, por lo tanto, hay que entregarle las empresas y los recursos naturales para que el país cuente con los dineros suficientes que le permita atender los problemas del empleo, educación, salud y el nivel de vida de los trabajadores

Con estos argumentos han entregado a la iniciativa privada los ferrocarriles, Teléfonos de México, carreteras, aeropuertos, compañías de aviación, puertos, petroquímica, minería, electricidad, y ahora quieren privatizar la renta petrolera. Nada de lo que se ha vendido o entregado a la iniciativa privada, ha servido para mejorar la situación económica del pueblo

Si todo esto no fuera dramático para las pasadas y nuevas generaciones de mexicanos, podríamos tener contento por ganarnos el premio a la resistencia. Pero resulta que la mayoría de la gente vive mal y ya no aguanta a los que llevan cien años desgobernando el país. Sesenta millones de mexicanos estamos en la pobreza, tenemos una tasa de desempleo casi del 6% de la PEA, quince millones en el comercio informal, contamos con cerca de nueve millones de analfabetas y siete punto cinco millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan. ¡Qué se plantea el gobierno? En contubernio con el PAN y el PRD quiere privatizar la renta petrolera, aumentar el IVA del 16 al 19 % y repercutirlo en alimentos y medicinas. Esto, dicen, hará que el país salga de la crisis económica y social en que se encuentra. ¡Puras leguleyadas y mentiras! ¿Hasta cuándo vamos a tolerar a estos papanatas?

jesus sosa castro *Jesús Sosa Castro. Destacado militante de la izquierda mexicana. Analista político y columnista de SDP y de 4Vientos.