China, primera potencia comercial

Recientemente se cumplió el sueño dorado de varias generaciones de ciudadanos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas: alcanzar y luego dejar atrás a Estados Unidos…

Sin embargo, no lo consiguió Rusia sino China, cuyos excelentes indicadores en el sector del comercio exterior la convirtieron en líder mundial.

 Anna Kalédina / Argenpress.info / RIA Novosti

Estados Unidos, incuestionable líder desde finales de la Segunda Guerra Mundial, todavía sigue siendo la economía más grande del mundo, aunque este título también podría acabar en manos de los camaradas chinos.

Preparándose para el Gran Salto Adelante

El cambio en el número uno del comercio mundial no se produjo en un instante, sino que se fue preparando a lo largo de años. Pese a que en 2009 China superó al resto del mundo en el volumen de exportaciones, la noticia de su liderazgo absoluto resultó ser una sorpresa.

La sorprendente conclusión pertenece a los expertos de la agencia Bloomberg que simplemente compararon las estadísticas en importaciones y exportaciones de China y Estados Unidos: 3.87 billones de dólares contra 3.82 billones. La mayoría de los expertos auguraban a China el liderazgo internacional para 2016 como mínimo, pero Pekín se tomó el asunto en serio y adelantó a Estados Unidos ya en 2012.

Los chinos de a pie se aplicaron a fondo para conseguir este propósito desde finales de los años 70 del siglo pasado, cuando los sucesores de Mao Zedong renunciaron al conjunto de medidas conocido como Gran Salto Adelante, optando por las reformas. Y la economía china se fue desarrollando de año en año, alcanzando por fin un nivel completamente diferente, se diría incluso que crucial para la correlación de las fuerzas políticas y económicas en el planeta.

El papel cada vez más afianzado de China y la postura más débil de Estados Unidos van cambiando los tradicionales vínculos comerciales, un hecho que no tarda en repercutir en la esfera geopolítica. Es evidente en estos momentos que el interés de Pekín se está desplazando de Estados Unidos hacia Europa, debido en primer lugar al aumento de los volúmenes de artículos importados.

De acuerdo con las estimaciones, para finales de la década Alemania acabará suministrando a China dos veces más productos que a la vecina Francia, mientras que ahora ocupa el cuarto lugar después de Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, entre los socios comerciales de Pekín. La diferencia entre las importaciones procedentes de Alemania y de Estados Unidos es tan sólo un 1.6%: el 5.3% contra el 6.8%.

Hace algunos años, China empezó a diversificar, junto con las reservas en oro y divisas, sus intereses comerciales. Aunque siguen teniendo en dólares el 75% de las reservas de divisas, la parte de los valores estadunidenses está bajando. Así, en noviembre de 2011 poseía valores del Tesoro de Estados Unidos por un total de 1.25 billones dólares, mientras que un año más tarde el total era ya de 1.27 billones.

China de hecho está dando a entender su disposición de apoyar a Europa económicamente para poder contar con un socio comercial seguro. La semana pasada el primer ministro chino, Wen Jiabao, señaló durante la visita de la canciller alemana, Ángela Merkel, que las autoridades del país estaban considerando la posibilidad de prestar una ayuda financiera más activa a los países de la eurozona a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera.

Y eso que hace poco el principal destino de los fondos chinos era Estados Unidos, que a cambio de las inversiones de Pekín en sus activos podía contar con dinero para comprar productos de China. Actualmente, el vector se ha orientado a Europa.

Incrementar el PIB no es tarea fácil

La siguiente etapa de la competición entre China y Estados Unidos será, sin lugar a dudas el volumen del PIB chino, que todavía queda muy por detrás del estadunidense. Al adelantarse también en este sentido, China podría considerarse la economía más importante del mundo. El último avance chino se consiguió en 2010, cuando Pekín dejó atrás a Japón subiendo al puesto número dos a nivel mundial. Pero Estados Unidos es una meta todavía difícil de alcanzar.

En términos nominales el PIB chino es casi dos veces menor que el de Estados Unidos, 8.25 billones de dólares contra 15.65 billones. Sin embargo, los economistas están seguros de que China alcanzará el liderazgo entre 2015 y 2017. Algunos expertos se muestran más escépticos.

Estados Unidos, por su parte, se toma muy en serio los éxitos económicos de China. Los expertos en economía de la CIA han elaborado un ranking muy curioso: la paridad del poder adquisitivo. Suele ser tomado en cuenta por los profesionales, porque es un modo muy cómodo de comparar a los países participantes en la competición global. El índice estadunidense es de 15.6 billones; mientras que el de China, casi de 12.4 billones, es decir, la diferencia no es abismal.

En el primer lugar de la lista en cuestión se encuentra la Unión Europea con 15.7 billones de dólares. Pese a que no es un Estado, sino un grupo de países, la decisión parece justificada. Y es una muestra adicional de que el poderío económico de Estados Unidos va disminuyendo de forma paulatina.

Es comprensible que el interés de China se desplace de Estados Unidos hacia Europa. Dado que Estados Unidos es el emisor de la principal divisa mundial, suele aprovecharse de su situación durante las guerras de divisas, devaluando su moneda nacional para elevar el grado de competitividad. Europa en este sentido actúa con menos decisión y es una zona más estable.

El afán de cumplir deseos ajenos

En realidad, podríamos alegrarnos por tener un país compañero en BRICS, pero duele ver cómo el sueño de nuestra nación es cumplido por China. Porque precisamente en la Unión Soviética en los albores de la época socialista se planteó el objetivo de alcanzar en índices económicos a los países capitalistas para dejarlos luego atrás. A finales de los años 50 del siglo pasado la idea cobró vida de nuevo por iniciativa de Nikita Jrushchov, quien identificó como rival a Estados Unidos.

Rusia, más que pensar en adelantar a Estados Unidos, debería intentar no ser la última de BRICS. El índice de la paridad del poder adquisitivo demuestra que China y la India, (4.7 billones de dólares) se han adelantado considerablemente a Rusia (2.5 billones), a la que le hace compañía Brasil con los 2.4 billones de dólares. Y es lógico, dado que en su momento la India y China apostaron por la producción y la exportación de productos, mientras que Rusia y Brasil de centraron en materias primas.

Como resultado, China invierte los ingresos provenientes de la fabricación de electrodomésticos, juguetes, ropa y zapatos en la adquisición de activos de petróleo y gas por todo el mundo. De acuerdo con ciertas estimaciones, hasta 2015 China habrá invertido en el sector el total de 30.000 millones de dólares, buscando así asegurarse materias primas para mucho tiempo.

Nos podríamos alegrar, por ejemplo, de que la renta per cápita en Rusia sea de 17,700 dólares, mientras que en China es de tan sólo 9,100 dólares. No es poca la diferencia. Por este indicador Rusia permanece en el lugar 71 y China, en el 181. De modo que varias generaciones de rusos y chinos podrían seguir con sus objetivos ambiciosos, como alcanzar y adelantarse a Estados Unidos.