Telecomunicaciones: Derecho a la duda

Excesiva civilidad y hasta nutridos aplausos a la reforma que en materia de telecomunicaciones presentó el inquilino principal de Los Pinos y una parte de las dirigencias que dicen representar al conjunto de los partidos Acción, Revolucionario, de la Revolución y Verde, hacen de la iniciativa de ley enviada al Congreso una paradoja: el monopolio de la telefonía, el duopolio de la televisión y el oligopolio de la radio que se opusieron a la rectoría del Estado y la transparencia en su relación con éste, ahora son entusiastas adherentes.

Eduardo Ibarra Aguirre/ Utopía-Forum

Lo anterior puede explicarse por uno de los mensaje que encierra el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, destinado a los poderes fácticos, sin contar con el linchamiento orquestado por la mediocracia aceitada desde el gobierno federal, y su campaña de reducir el multifactorial y grave rezago educativo a la interferencia caciquil de La Maestra que, propagan, se vestía en una tienda de San Diego, de una exclusiva cadena estadunidense, la misma que según el conductor del programa El Gordo y La Flaca, usa Angélica Rivera. Pero (casi) nadie dice nada, aunque en 2019 el oportunismo sistémico se rasgará las vestiduras.

El principal promotor de la trascendente reforma, Enrique Peña, sostiene que “las telecomunicaciones favorecen la libertad de expresión, la educación y la cultura”. O la destruyen, como sucede con la mayoría de los contenidos televisivos del duopolio, mismos que nulifican lo que la escuela pública y la privada construyen con el esfuerzo de millones de profesores, alumnos y padres.

Además, en la era del conocimiento y la información no tener acceso a ellas es una nueva forma de analfabetismo y de exclusión social, como bien apunta el mexiquense forjado como precandidato y candidato presidencial por Grupo Televisa, con intelectuales y encuestadoras a su servicio, igual que lo impulsó decididamente Gordillo Morales.

Para combatirlos, la reforma constitucional en telecomunicaciones y competitividad que pretenden sea aprobada vía rápida, prácticamente sin discusión, dando así la razón a los que denuncian que el Pacto por México convierte a la Cámara de Diputados y al Senado en “oficialía de partes”, busca consolidar la cobertura universal de televisión, telefonía y banda ancha, reducir el precio a esos servicios y elevar su calidad.

El ABC de la reforma, pese a su complejidad y tecnicismos, Peña Nieto lo redujo a sus finalidades: a) Asegurar la cobertura universal de los servicios de televisión, radio, telefonía y los datos lleguen a todo el país. b) Buenos precios para “pagar sólo lo justo”. c) Mayor calidad en el servicio y en los contenidos.

La legislación privilegia para ello combatir monopolios y concentración de concesiones, dos nuevas cadenas para televisión abierta, asegurar condiciones de equidad entre competidores privados, establecer organismos reguladores autónomos y tribunales especializados, impulsar la convergencia y la incorporación de la población a las tecnologías de la información, y alentar el desarrollo de la banda ancha.

Todo ello con base a proyectar una lógica mercantil, con reglas de mercado y libre competencia, sobre el quehacer informativo, al establecer como uno de los objetivos la promoción de “información imparcial, objetiva, oportuna y veraz”, partiendo de una visión gerencial y corporativa.

Resulta injustificable la pretensión de abrir el mercado de las telecomunicaciones a inversiones foráneas al 100 por ciento. Será una cesión de soberanía en un sector estratégico de la economía que no realizan ni Estados Unidos ni Europa occidental, modelos por los que se guía Enrique Peña.

Acuse de recibo

Opinión de Marisol Cervantes sobre La telecracia y Peña en Caracas (8-III-13): “Cuánta estupidez en igualar a Obrador con Chávez, cuando el ideario del primero siempre se pareció más al de Inazio Lula da Silva. Tal vez por ello la ‘puesta en su lugar’ a Calderón en Davos. Puede que Chávez –que conste, no me gusta la idea de que se hubiera eternizado en el poder a la manera de Castro– haya perdido la batalla de la vida, pero haya ganado una guerra tras la cual la historia lo distinga por haber recogido las aspiraciones –si bien quizá no todavía realidades–, del libertador Bolívar. El que una examiga venezolana, empresaria ella, lo odiara a él y a todo lo que representaba, me hizo pensar que tal vez la ‘dictadura’ chavista valía más que la cacareada ‘democracia’ mexicana, para mí inexistente. Ahora: ¿Para qué iría EPN (espurio patito nacional) a Caracas? Por lo mismo que EU busca introducirlo a Suramérica por Costa Rica: Para el neoliberalismo sería un triunfo mayúsculo revertir lo sucedido en Venezuela; las trasnacionales ya están haciendo fila”… La situación política de Israel y los derechos del pueblo palestino, es el tema del 13 a las 18 horas, en Tacuba 53-1, metro Allende… Falleció el almirante Alberto del Barrio y Guillé, hombre bueno y comprometido con México. Abrazos solidarios para Griselda López, Rebeca, Alberto Gerardo y Griselda del Barrio.

Eduardo Ibarra Aguirre*Eduardo Ibarra Aguirre. Periodista mexicano. Autor de la columna Utopía. Director de la revista Forum. delforum@forumenlinea.com

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