El Congreso de BC pide a Osuna Millán el cese a hostigamiento y abusos contra custodios

El Congreso demanda respeto a los derechos de los custodios

Policías penitenciarios denunciaron ser objeto de hostigamiento

Congreso de Baja California

Mexicali, B.C., 12 de febrero de 2013.- Los custodios del Sistema penitenciario de Baja California denunciaron ante los diputados del Congreso del Estado ser objeto de hostigamiento, amenazas y violación sistemática a sus derechos humanos y laborales por parte de diversos funcionarios del Poder Ejecutivo de Baja California

Por ello, el Pleno del Congreso local tomó ayer la decisión unánime de exhortar al Gobernador del Estado José Guadalupe Osuna Millán, y a las autoridades penitenciarias, a que cesen las acciones de persecución en contra de los custodios de los Centros de Reinserción Social (Ceresos) y se respeten los derechos de los guardias.

Lo anterior fue aprobado de manera unánime por los integrantes de la XX Legislatura, durante la sesión que fue conducida por el Diputado Alfonso Garzón Zatarain, en su calidad de Presidente de la Mesa Directiva.

En presencia de un grupo de empleados del sistema penitenciario del Estado, el Diputado Marco Antonio Vizcarra Calderón, Presidente de la Comisión de Seguridad Pública, dio lectura a una proposición, la cual fue aprobada por unanimidad.

Se acordó exhortar a Osuna Millán, al Secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa Anaya, así como al Subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario, Jesús Héctor Grijalva Tapia, para que de manera inmediata tomen las medidas necesarias que garanticen el respeto de los derechos humanos y laborales de los custodios y de los demás trabajadores que laboran en los de Centros de Reinserción Social del Estado.

Lo anterior es en respuesta a una denuncia que hizo un grupo de guardianes en el sentido de que los agentes penitenciarios del CERESO en Mexicali, han sido objeto de graves violaciones a sus garantías de igualdad, equidad y desarrollo social.

Según la denuncia, los custodios aseguran tener horarios extendidos -sin justificación- de hasta 40 horas continuas sin descanso.

Además, se quejan de no tener vacaciones o de tenerlas sumamente condicionadas, ya que constantemente son amenazados con despido sí solicitan disfrutarlas.

Finalmente denunciaron ser objeto de hostigamiento laboral y represalias si no asisten a trabajar por motivos de enfermedad o fallecimiento de algún familiar.