Balaceras, persecuciones y narcobloqueos sitian por horas Reynosa. Informe de autoridades admiten la muerte de dos víctimas colaterales Tamaulipas

Habitantes de Reynosa, Tamaulipas, vivieron la tarde y la noche del domingo balaceras, persecuciones, explosiones y bloqueos de calles con vehículos incendiados. La población quedó encerrada en centros comerciales, cines, un circo y sus domicilios. La Procuraduría de Tamaulipas reconoció que la jornada violenta dejó como saldo las muertes de un menor y de un taxista, así como siete detenidos.

La Jornada

Pobladores de Reynosa comenzaron a reportar hechos violentos desde las 20 horas del domingo, que se iniciaron con una refriega en la colonia Villa Florida, la cual se extendió a sectores céntricos de la ciudad, que cuenta con unos 900 mil habitantes.

El enfrentamiento entre grupos antagónicos del cártel del Golfo, organización que se disputa el control de la plaza con Los Zetas, se convirtió en una batalla que tuvo como escenario el corredor comercial del bulevar Hidalgo, donde cientos de personas quedaron encerradas en salas de cine y el circo Atayde, ante los constantes tiroteos.

En mensajes de texto y en redes sociales, los reynosenses se comunicaron con sus seres queridos para reportar su ubicación durante la balacera y subir imágenes, videos y textos relacionados con la jornada violenta. Los reynosenses expresaron sorpresa y miedo ante la explosión de artefactos y granadas, así como el incendio de vehículos en las inmediaciones de sus principales calles.

Para frenar el paso de las fuerzas federales a las avenidas en conflicto, los sicarios recurrieron a narcobloqueos, utilizando un total de 22 automotores que las autoridades decomisaron al concluir las hostilidades.

Al mediodía del lunes, el gobierno de Tamaulipas dio a conocer, mediante la procuraduría los saldos oficiales de la jornada violenta: a los decesos de dos civiles sumó el decomiso de los 22 vehículos y la detención de siete gatilleros que fueron puestos a disposición de autoridades federales.

El menor y el taxista que murieron, a quienes la Procuraduría llamó víctimas colaterales, fueron alcanzados por balas perdidas detonadas durante las horas de refriega. El menor pereció alrededor de las 11 de la noche, cuando entró acompañado por su padre a una tienda de conveniencia ubicada en la avenida Hidalgo.

Asimismo, alrededor de las 23:30, el taxista José Luis Vargas Hernández murió cuando una bala atravesó el parabrisas de su auto mientras se desplazaba sobre el Libramiento a Matamoros, a la altura del puente conocido como Periférico. La víctima recibió el balazo a la altura del cuello y fue encontrada sin vida a bordo del vehículo Nissan Tsuru modelo 2009. Voceros de la Secretaría de la Defensa Nacional aseguraron en la ciudad de México que elementos del Ejército Mexicano no participaron en los hechos ocurridos en Reynosa.

Los funcionarios castrenses sostuvieron que los soldados efectuaron patrullajes en las zonas donde ocurrieron balaceras, persecuciones y bloqueos, y subrayaron que los enfrentamientos fueron entre grupos contrarios de delincuentes. El personal militar sólo realizó patrullajes en la zona para garantizar la seguridad de la ciudadanía, señalaron los informantes.