La Policía en Ensenada: tortura, abusa, corrompe: PDHPC

En lo que va del año se han registrado 21 quejas contra agentes de la Policía Municipal; 10 quejas en contra de agentes de la Policía Estatal Preventiva y 6 contra integrantes de la PGJE.

Es evidente que la PEP está incurriendo en violaciones graves a los derechos humanos aplicando la tortura como método de “investigación”, e incurriendo de forma reiterada en cateos ilegales.

Jorge Arturo Ruiz Contreras* / A los Cuatro Vientos

La denuncia anónima implica serios riesgos de afectar a inocentes, por lo que debería revisarse el protocolo de investigación previa a las actuaciones policiacas para corroborar la veracidad de las mismas.

Frente al proceso de certificación de los cuerpos policiacos que está en marcha a nivel nacional es muy importante que los mandos superiores y los Gobiernos Ejecutivos de los que dependen, sigan el ejemplo de Manuel Mondragón y Kalb, Comisionado Nacional de Seguridad Pública quien manifestó ante el Senado de la Republica que “se evitará el uso inadecuado del poder, la violación de los derechos humanos y aplicará cero tolerancia contra policías corruptos”

Hacer de dicha manifestación una realidad, será de suma importancia para una verdadera reforma integral de las corporaciones policíacas en todo el país, en el estado y particularmente en Ensenada, ya que de lograr implementar en nuestro municipio una política de «Cero Tolerancia» contra las violaciones de derechos humanos cometidas por policías locales y contra actos de corrupción, implicaría un cambio sumamente positivo con respecto a lo que sucede en la actualidad.

Porque debe quedar claro que: Para que sea efectiva la Cultura de la Legalidad en Ensenada y en Baja California se requiere aplicar cero tolerancia, contra policías que incurran en actos de tortura, abuso de autoridad, detenciones arbitrarias y actos de corrupción.

Cabe destacar que en lo que va del año se han registrado 21 quejas contra agentes de la Policía Municipal; 10 quejas en contra de agentes de la Policía Estatal Preventiva y 6 contra integrantes de la PGJE.

Además, es evidente que la PEP está incurriendo en violaciones graves a los derechos humanos, aplicando la tortura como método de “investigación” e incurriendo de forma reiterada en cateos ilegales; Lamentablemente estas arbitrariedades violatorias de derechos humanos, son ya un “modus operandi” en la Estatal Preventiva.

Por otra parte, considero que la denuncia anónima implica serios riesgos de afectar a inocentes, por lo que debería revisarse el protocolo de investigación previa a las actuaciones para corroborar la veracidad de las mismas.

En este tenor es necesaria la voluntad política por parte de los responsables de seguridad publica en el estado y municipio, así como un cambio de actitud frente a las dependencias responsables de garantizar los derechos humanos, para prevenir las violaciones a los derechos fundamentales de las personas y garantizar una reforma radical de las Policías Estatal y Municipal.

ARTURO RUIZ CONTRERAS*Subprocurador de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada.