Machismo y prejuicios silencian a víctimas de violación en México

Expertos afirman que la mayoría de las víctimas de violencia sexual no denuncian el delito ante las autoridades.

Animal Político

La violación de seis turistas españolas en el puerto de Acapulco, durante el primer fin de semana largo del año en México, hizo sonar la alarma en el sector turístico del país pero no logró sacudir a las autoridades sobre la tasa de ataques contra las mujeres en territorio nacional. Una mujer es abusada sexualmente cada cuatro minutos, según datos de la Secretaría de Salud.

Este delito, así como la violencia en México, “se ha hecho más brutal en los últimos años”, dijo Laura Martínez Rodríguez, directora de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas A.C. (ADIVAC).

“Antes no veíamos, o no nos enterábamos, que aparecían quemadas o descuartizadas. Las encontraban afortunadamente vivas”, dijo.  “Ahora además que son violadas, las matan.”

Acapulco tiene una tasa de 142.88 homicidios por cada cien mil habitantes, de acuerdo al Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal. Y mientras que el nivel de violaciones denunciadas fueron más bajas que en otros estados, Guerrero cuenta con 351 denuncias.

Expertos afirman que la mayoría de las víctimas de violencia sexual no denuncian el delito ante las autoridades. Una fuerte cultura de machismo impide que la mujer se atreva a reportar la violación y muchas no saben a dónde acudir.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2011, estima que aproximadamente el 94% de las agresiones no están documentadas.

“Existen todavía focos en donde la gente piensa que si una mujer viste con minifalda está provocando a que alguien la agreda y no es así. Son delitos que no tienen que ver con la personalidad de una persona”, asegura Erika Molina Carranza, responsable de la Agencia FDS-6 de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Delitos Sexuales en el Distrito Federal.

Además de la presión que existe sobre la víctima, a menudo el atacante es un amigo o miembro de la familia, como fue el caso de Abundio García Guadalupe, de 44 años, acusado de violar a su hijastra de 12 años en el estado de Jalisco. La menor dio a luz en el mes de enero en el Hospital de Zapopan. Abundio García afirma que no hubo violación porque todo lo hizo con el consentimiento de la madre y la hija.

Aun cuando las mujeres denuncian los crímenes, existen muchas que no quieren continuar con el proceso. Molina afirma que el 50% de las denuncias presentadas no llegan a término. En muchas ocasiones porque el proceso judicial es muy largo y no quieren confrontar a sus violadores. Entre proporcionar el informe de lo ocurrido, sentarse con el perito en retrato hablado, ir a la unidad de comportamiento y reunirse con el médico legista, quien le proporciona el kit de violación, la víctima puede estar casi un día completo en las agencias especializadas.

“Cuando ven la trascendencia de una denuncia dicen ya no quiero”, agrega Molina.

En la Ciudad de México, sociedad civil y agencias especializadas, que trabajan con víctimas de violación, coinciden en que una de las peores barreras a las que se enfrentan son los prejuicios que aún existen en el país.

Muchas mujeres no quieren acudir a las autoridades porque piensan que no les van a creer que fueron violadas o las van a juzgar antes de ayudarlas; además aún existen familias que presionan a las víctimas para que calle lo ocurrido.

La baja cifra de violaciones denunciadas es más clara en las oficinas de ADIVAC, donde aproximadamente se atienden a 400 víctimas cada mes, el 10% fueron agresiones hechas por desconocidos. Este número ensombrece la estadística mensual de reportes en agencias especializadas en  violencia sexual en el Distrito Federal, quienes reciben un promedio de 70 al mes.

El mayor problema que ha visto Laura Martínez es que las violaciones son cada vez más violentas.

“Hemos tenido de todo. Una vez llegó una muchacha que fue atacada a las 6 am cuando iba camino a su trabajo. Al cruzar un paso a desnivel, su atacante la tomo por detrás. Con nosotros llegó como a las cuatro horas de que le ocurrió, tuvieron que traerla del trabajo”, cuenta la directora de ADIVAC. Mujeres de entre 15 y 30 años son las más acuden a las instalaciones de esta organización.

Pero las autoridades sólo logran tener la visión de una parte del delito. En un caso, un violador serial estuvo atacando mujeres por más de un año en una zona de escasos recursos al sur de la ciudad antes que fuera arrestado. Molina asegura que fue gracias a que dos mujeres tuvieron el valor de denunciar que las autoridades pudieron crear un perfil del sospechoso y evitar aún más violaciones.

Fueron denunciadas 14 mil violaciones de mujeres en México en 2012

Según datos oficiales, en 2012 fueron denunciadas en México 14,050 violaciones y hubo otros 17,459 casos anotados en las estadísticas como «otros (delitos) sexuales», denunció Amnistía Internacional.

Además, la organización con presencia internacional dijo que de acuerdo a información del 2009, en México solamente se produjeron 2795 condenas por violación.

Amnistía Internacional

VIOLADA MUERTA«De esta forma, la organización puede concluir que la impunidad sigue siendo uno de las características de la violencia sexual contra las mujeres en México», sentencia.

Amnistía también advirtió que las autoridades de Guerrero pretendieron ocultar la gravedad de los hechos ocurridos en Acapulco en perjuicio de tres turistas españolas, y que sólo reaccionaron a partir de la presión nacional e internacional.

De acuerdo con información recopilada por la organización, cada año tanto niñas como mujeres son víctimas de violencia sexual por lo que asevera, «Tanto las autoridades federales como estatales han fracasado sistemáticamente a la hora de garantizar la aplicación efectiva» de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

COMUNICADO ÍNTEGRO: 

«Las mujeres en México a la espera de seguridad y justicia

El pasado lunes 4, medios locales e internacionales dieron informaron sobre seis turistas españolas fueron víctimas de violación durante sus vacaciones en Acapulco, en el estado de Guerrero.

Tras inicialmente haber minimizado los hechos, las autoridades del Estado de Guerrero se vieron forzadas a reafirmar que se conduciría una investigación completa para procesar a los responsables. Este cambio de discurso pareció obedecer una creciente ola de indignación pública así como a presiones internacionales.

Especialmente lamentable, es que este trágico suceso no es ajeno a la realidad a la que se enfrentan incontables mujeres, ya que de acuerdo a información recopilada por Amnistía Internacional (AI) cada año miles de niñas y mujeres son víctimas de violencia sexual en México.

De acuerdo con la información que el año pasado presentó Amnistía Internacional al Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, más de 14.000 mujeres son víctimas de violación cada año. Además, de acuerdo a estudios, está cifra podría representar solo un 20% de los casos reales, pues el 80% de los casos no son denunciados.

De acuerdo a información de condenas ocurridas en 2009 ? la última a la que la organización ha tenido acceso – en México solamente se produjeron 2.795 condenas por violación.

De esta forma, la organización puede concluir que la impunidad sigue siendo uno de las características de la violencia sexual contra las mujeres en México.

Amnistía Internacional reconoce que si bien han habido algunos avances positivos, como la aprobación de la ley «de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia», la violencia de género sigue siendo generalizada. Tanto las autoridades federales como estatales han fracasado sistemáticamente a la hora de garantizar la aplicación efectiva de muchos aspectos de esta ley, lo que contribuido a que la impunidad subsista.

El pasado mes de enero, familiares de mujeres asesinadas y desaparecidas en Ciudad Juárez, ciudad fronteriza con Estados Unidos, donde cientos de mujeres han sido víctimas de asesinatos o desapariciones, se manifestaron en una caminata a la Ciudad de Chihuahua para exigir a las autoridades que investiguen adecuadamente los delitos y lleven a los responsables ante la justicia.

Las organizaciones de mujeres de otros estados, como Nuevo León, Oaxaca y México, han señalado pautas similares de violencia de género ?que las autoridades no combaten con eficacia?.

La justicia es crucial cuando se trata de abordar la violencia contra las mujeres y acabar con ella. Si quien viola a una mujer no recibe ningún castigo, el mensaje que se está transmitiendo es que tales abusos son aceptables ?es una firme invitación a que otros cometan ese mismo delito?.

Amnistía Internacional considera que las autoridades mexicanas no pueden seguir esperando para atender las demandas de las organizaciones que trabajan por los derechos de las mujeres y exige que se tomen medidas concretas y efectivas que mejoren la investigación y logren que se incremente la cifra de procesamientos y condenas y de esta forma reducir la impunidad.

Además, el gobierno mexicano debe urgentemente implementar políticas destinadas a poner fin a la violencia y apoyar a las mujeres y niñas sobrevivientes de abusos sexuales».