¿Encuentran vida bajo una capa de 800 metros de hielo Antártico?

Parece que un equipo de investigadores de Estados Unidos acaba de encontrar microbios en el Lago Whillans, el lago subglaciar menos profundo que está siendo explorado en estos momentos. El lago está en completa obscuridad, tiene una elevada concentración de sal y carece de oxígeno. Los científicos no saben como es que los microbios han podido sobrevivir y reproducirse en estas condiciones, aunque alguno especula que quizá viven “comiendo piedras”.

Los sedimentos del lago se deshacen cuando la cámara toca el fondo del Lago Whillans en Antártica (Alberto Behar, JPL/ASU y NSF/NASA).
Los sedimentos del lago se deshacen cuando la cámara toca el fondo del Lago Whillans en Antártica (Alberto Behar, JPL/ASU y NSF/NASA).

El Lago Whillans está a 800 metros de la superficie helada que cubre el continente. Otros dos lagos que están siendo explorados son bastante más profundos. Los ingleses han empezado a perforar la capa de hielo para llegar a la superficie líquida del Lago Ellsworth, a 3,200 metros de profundidad. El más profundo y de mayor tamaño es el Lago Vostok, que ha sido explorado por un equipo de científicos rusos y tiene una profundidad de 4 kilómetros. Llegaron al lago hace poco más de un  año, pero no encontraron signos de vida.

Los lagos y ríos subglaciales han sido descubiertos comparando imágenes satelitales que muestran ascensos y descensos periódicos en la capa superficial que está por encima de ellos. Se conservan en estado liquido gracias al calor que genera la presión de la columna de hielo y el movimiento de las corrientes de hielo, así como el calor que proviene del interior de la Tierra.

Antarctic-Lakes-and-Rivers-Map

Esta no es la primera ocasión en que se encuentran organismos vivos bajo la superficie helada. En Noviembre 2011 reportaron la existencia de una gran variedad de bacterias hasta ahora desconocidas en Vida, un lago subglacial mucho más pequeño y menos profundo que los anteriores.

El hielo que cubre Antártica ha sido depositado allí durante cientos de miles de años y ha servido para reconstruir la historia del clima en la Tierra. Entre otras cosas, utilizando las columnas de hielo que los científicos han extraído, se ha encontrado una clara relación entre la temperatura terrestre y la concentración atmosférica de bióxido de carbono, que demuestra de manera concluyente el origen antropogénico del progresivo calentamiento de la superficie terrestre en los últimos dos siglos.

CO2

Finalmente, esta investigaciones son relevantes para la búsqueda de vida en Europa y Encelado, satélites de Júpiter y Saturno que están cubiertos por una gruesa capa de hielo.

Imagen de Europa, satélite de Júpiter (NASA/JPL/Ted Stryk)
Imagen de Europa, satélite de Júpiter (NASA/JPL/Ted Stryk)