El senador Marco Antonio Blázquez preside ya la Comisión Especial para dar seguimiento a las Agresiones contra Periodistas

El jueves se instaló en el Senado de la República la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones contra Periodistas y medios de Comunicación. Por primera vez en la historia la Cámara Alta se ocupa del problema de la multiplicación de los delitos graves, desde asesinatos hasta secuestros, que padecen los periodistas mexicanos.

Jacobo Zabludovsky*

Un periodista profesional, Marco Antonio Blásquez Salinas, ahora senador por Baja California, miembro el Partido del Trabajo, preside la Comisión a cuyo nacimiento oficial concurrieron Ernesto Cordero, del PAN, presidente del Senado; Emilio Gamboa, del PRI, presidente de la Junta de Coordinación Política; y los coordinadores Miguel Barbosa, del PRD, y Manuel Bartlett, del PT, junto a representantes de la Secretaría de Gobernación, de la Procuraduría General de la República, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y periodistas de diversos medios y organizaciones gremiales, entre ellos en forma destacada el Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, Presidente de EL UNIVERSAL. Una ceremonia con la solemnidad austera que agradaría a Benito Juárez fue el marco de un hecho sin precedentes, consecuencia de una crisis de seguridad física de los informadores e institucional contra la libertad de expresión.

México es orgulloso poseedor de un título, el de ciudad más insegura del mundo, que se disputan Acapulco, Cuernavaca y Juárez. Ahora suma uno más: el del mayor número de asesinatos de periodistas, sin contar los desaparecidos y los sin trabajo por cierre o destrucción de los lugares donde laboran. En octubre la institución Reporteros sin Fronteras pidió en carta abierta al presidente electo de la república, Enrique Peña Nieto, que se comprometiera a luchar contra la impunidad y le recordó que con 85 muertos y 16 desaparecidos en una década (6 asesinatos y 16 desapariciones sólo en 2012) México “mantiene su rango de país más mortífero del continente para los periodista y ciudadanos al servicio de la información”. Se agregó a la denuncia una larga lista de otros delitos como bombas y tiroteos a periódicos, prisión y multas ilegales a voceros opuestos a políticos nacionales, federales o municipales.

En el acto del jueves Javier Tapia Urbina, de la CMNDH, dijo que 81% de las agresiones a periodistas quedan impunes. Y el senador Blázquez afirmó que México es el país donde mayor número de asesinatos de periodistas se cometen, dando el beneficio de la duda, en una actitud generosa y elegante, a Somalia y Siria, como rivales en el primer lugar. Al paso que vamos pronto no habrá lugar a dudas en cuanto al campeonato de México.

Frank La Rue, a nombre de Protección a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU, alertó que los actos de violencia contra periodistas pueden venir del crimen organizado, en otros casos de “gente del Estado, como sucede en México, donde existen múltiples niveles de intimidación a la prensa y el acoso judicial” y pidió despenalizar la difamación para quienes son acusados de ella cuando critican a funcionarios públicos.

Mientras se instalaba la Comisión, en otra sala del Senado se discutía una iniciativa para que la Procuraduría General de la República cuente con una fiscalía especializada en delitos que atenten contra el derecho a la información o las libertades de expresión o imprenta, derechos y libertades que se tipifican como “bienes jurídicos tutelados” para lo que se crea en el Código Penal Federal el título: “De los delitos en materia de Libertad de Expresión y Acceso a la Información” y, a los culpables de limitar o menoscabar esos derechos y libertades, “además de la pena por el delito cometido, se les impondrá prisión de uno a cinco años y de 100 a 500 días de multa”, penas que aumentarán si el culpable es servidor público. El proyecto cuenta con el aval de todas las fuerzas políticas y será votado después de conocer la opinión de actores y expertos involucrados.

Llegamos así a un proceso legislativo que convertirá a nuestro país en uno de los más avanzados en la prevención y el combate a los crímenes contra periodistas y en la preservación y fortalecimiento de algunas garantías esenciales de la vida democrática.

El precio ha sido caro y se ha pagado con vidas y sacrificios de quienes ejercen el oficio de informar, pero contribuye al bienestar social la reacción de los senadores de la república. Su voluntad de poner una muralla legal a la agresión contra periodistas no sólo protege a un gremio, sino a todos los mexicanos. Acallar una voz independiente agravia a la sociedad entera. Perder una opinión honesta y valiente es privarnos a todos de un contrapeso frente al poder absoluto, institucional o fáctico.

*Columna periodística publicada originalmente en el El Universal, el lunes 11 de febrero de 2013.

Saluda Fundalex la instalación de la comisión para periodistas y medios en el Senado

Desea que la presencia de un periodista que conoce las necesidades, riesgos y motivaciones de los periodistas y medios, tenga el éxito buscado

FUNDALEX

La Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex), saluda la creación e instalación de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones contra Periodistas y Medios de Comunicación en el Senado de la República, que estará a cargo del senador Marco Antonio Blázquez Salinas.

La Fundalex considera que la formación de esta comisión era una necesidad para darle certeza y confianza a quienes son un pilar en la formación de una vida política democrática, como son los trabajadores de los medios de comunicación y las empresas.

Por esto mismo, desde el mes de octubre se había realizado un llamado al entonces presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Jesús Murillo Karam y en días pasados se volvió a expresar la inquietud a su sucesor, diputado Francisco Arroyo Vieyra.

La Fundalex quiere destacar que es la primera ocasión que la presidencia de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones contra Periodistas y Medios de Comunicación recae en un senador y en un periodista, con trabajo que lo acredita desde hace cerca de 30 años.

Blázquez Salinas se inició en los medios de comunicación en la ciudad de México y el quehacer profesional y el desarrollo personal lo llevaron a Tijuana, Baja California, donde realizó la mayor parte de su trayectoria periodística, hasta antes de integrarse a la política partidista con el Partido del Trabajo.

La Fundalex desea que la presencia de un periodista que conoce las necesidades, riesgos y motivaciones de los periodistas y medios, tenga el éxito buscado. Asimismo, espera que pronto se pueda dar inicio a los trabajos para la creación de la Ley Reglamentaria que federaliza la agresión contra periodistas y medios.

Por otro lado, la Fundación para la Libertad de Expresión se solidariza con los cinco trabajadores del diario El Siglo de Torreón, quienes fueron secuestrados desde las cuatro de la tarde del jueves 7 de febrero, dos laboran en la página de internet, otra persona en el área de circulación y otras dos en crédito y cobranza, una de las cuales es mujer.

Afortunadamente, se encuentran bien, aunque algunos con lesiones fuertes, pero no graves.