José Martí, en el 160 aniversario de su natalicio

Hace exactamente 160 años nació quien, con su pensamiento y su acción, se convirtió legítimamente en el Apóstol de la Independencia de Cuba, en El Maestro, en nuestro Héroe Nacional: José Julián Martí Pérez.

Dagoberto Rodríguez Barrera*

 Hijo de españoles radicados en Cuba. Su madre, canaria; su padre, valenciano y sargento de un Regimiento de Artillería de la metrópoli. Después de residir en España por alrededor de dos años, la familia regresa a la Habana y en 1860 comienza sus estudios primarios. Teniendo apenas 9 años, en un recorrido por la provincia cubana de Matanzas junto a su papa, observa los horrores de la esclavitud y plasma más tarde su impresión en un poema que dice:

Rojo, como el desierto,

Salió el sol al horizonte:

Y alumbró a un esclavo muerto,

Colgado a un seibo del monte

Un niño lo vio: tembló

De pasión por los que gimen:

Y, al pie del muerto, juró

Lavar con su sangre el crimen

En 1865 ingresa Martí en la Escuela de Instrucción Primaria Superior que dirige el maestro Rafael María de Mendive, quien deviene en su padre espiritual y contribuye a su formación patriótica. Posteriormente ingresa al Instituto de Segunda Enseñanza y a la reconocida Escuela de Pintura y Escultura de San Alejandro, en la Habana.

El 10 de octubre de 1868 estalla la Guerra contra el poder colonial en Cuba y es el año en que se publica el primer poema de Martí titulado ¨A Micaela¨, al que sigue de inmediato su primer escrito político en la única edición del periódico ¨El Diablo Cojuelo¨ y el poema dramático ¨Abdala¨, publicado en el periódico ¨La Patria Libre¨, del que también sólo se publicó un número.

Con apenas 16 años, en 1869 es detenido, calificado de ¨enemigo declarado de España¨ y acusado de infidencia. Después de 4 meses de encierro, le someten a consejo de guerra y lo condenan a seis años de presidio. Encadenado y con un grillete en su pierna derecha lo destinan a trabajar en una cantera y luego es deportado.

En enero de 1871 inicia su peregrinar por el mundo que lo llevó inicialmente a España, donde reside hasta 1874; continúa allí su actividad política y literaria y realiza simultáneamente los estudios de bachillerato y universitarios, graduándose de Licenciado en Derecho Civil y Canónico y Licenciado en Filosofía y Letras.

Posteriormente viaja a Francia, Inglaterra, Estados Unidos y llega el 8 de febrero de 1875 a Veracruz, desde donde se traslada a la Ciudad de México. Vivió intensamente en esta ciudad por casi dos años, escribió para diversos periódicos sus profundas observaciones sobre la sociedad mexicana, desarrolló su apetito por la literatura, cultivó las amistades más entrañables de su vida, se enamoró y contrajo matrimonio, pero por sobre todas las cosas, México fue su hogar, su refugio, el sintetizador de sus ansias de libertad e independencia para Cuba y su visión sobre la necesidad de forjar la América Nuestra, desde el Río Bravo a la Patagonia.

Martí habló con entusiasmo y elocuencia sobre México, país al que consideró su segunda Patria. Su amor por los mexicanos lo hace el más mexicano de todos los cubanos. En una ocasión dijo:

¨Oh México querido. Oh México adorado, ve los peligros que te cercan! ¡Oye el clamor de un hijo tuyo, que no nació de ti! Por el Norte un vecino avieso se cuaja. Tú te ordenaras, tú entenderás, tú te guiarás; yo abré muerto, oh México, por defenderte y amarte; pero si tus manos flaqueasen y si no fueras digno de tu deber continental, yo lloraría, debajo de la tierra, con lágrimas que serían luego vetas de hierro para lanzas, como un hijo, clavado a su ataúd, que ve que un gusano le come a la madre las entrañas¨.

 

"Cultivo una rosa blanca/ en junio como en enero/ para el amigo sincero/ que me da su mano franca...
«Cultivo una rosa blanca/ en junio como en enero/ para el amigo sincero/ que me da su mano franca…

Martí, en el breve espacio de tiempo que vivió, apenas 42 años, fue un hombre comprometido, apasionado, sensible, profundo; intelectual, brillante orador, pensador insigne, agudo crítico de arte, poeta precursor del modernismo, maestro, ensayista, prosista y periodista agudo, sagaz, progresista, visionario, político, revolucionario, filosofo. Nada de lo humano le fue ajeno. Trascendió la geografía y la historia cuando dijo que ¨Patria es Humanidad¨, sintetizando en esa frase los principios más nobles y solidarios de la cultura humana.

Pero por sobre todas las cosas fue un precursor. Su mérito histórico no sólo reside en ser el organizador de la Guerra de Independencia de Cuba en el siglo XIX y ser el autor intelectual de la última etapa de las luchas por la independencia de Cuba, que abrió las puertas al triunfo revolucionario en 1959, sino también el de alertar a todos los pueblos de Nuestra América, de su América, porque dijo ¨De américa soy hijo: a ella me debo¨. Su alerta fue más clara que nunca, cuando a pocas horas de morir en el campo de batalla en Cuba, escribe a su queridísimo amigo mexicano Manuel Mercado: ¨Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber, -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso…¨

Muchos de los sueños de Martí, que se unen a los sueños de Bolivar, de San Martin, de Sandino, de Juárez y de tanto otros ilustres de nuestra historia, están inconclusos en nuestra América. Por eso, en este 160 aniversario de su natalicio, el mejor homenaje que podemos hacerle, cubanos y mexicanos, es profundizar en el estudio de su pensamiento, vigente hoy más que nunca, y seguir su ejemplo de lucha por la justicia, por la igualdad y por el decoro del ser humano.

Muchas Gracias

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Intervención del Cónsul General de la República de Cuba, Lic. Luis A. Quirantes, con motivo del 160 Aniversario del Natalicio de José Martí

Plaza Simón Bolivar, Monterrey Nuevo León, Domingo 27 de enero de 2013

Agradezco la presencia en este acto de júbilo y de empeños  con motivo del  160 aniversario del Natalicio de José Martí de una alta representación de la Gran Logia Masónica de Nuevo León. Recordando oportunamente , asimismo , que cuando en todo el norte de México, hace muchas décadas atrás,  la figura y el pensamiento de José Martí era cuestión de conocimiento y saber de  unos pocos académicos e intelectuales, los masones y su Gran Logia mantenía a Martí como uno de sus acervos  y pilares  éticos más relevantes y a su memoria levantaron  entonces el Obelisco a Martí en una de las principales avenidas de la ciudad , la Avenida Maderos,  donde cada año , durante décadas rindieron tributo al Héroe cubano. Mucho honra al pueblo cubano el discurso a Martí que acabamos de escuchar del Licenciado Benito Juárez Reyes.

Relevante es la  asistencia hoy de una representación  de la Asociación de Cubanos Residentes en Nuevo León –“José Martí” en representación simbólico de todos los cubanos residentes en el norte y centro de México quienes trajeron consigo y depositaron la hermosa ofrenda floral que ahora vamos depositadas a los pies del monumento a Martí en esta bella plaza regia  “Simón Bolívar”. Felicito la comprometida y sustanciosa intervención, los pronunciamientos hechos ante este monumento  de la Asociación de Cubanos Residentes en Nuevo León –“José Martí” donde se testimonia, contrario a lo que intereses adverso a Cuba y a la Revolución pretende mostrar. Apreciamos en la intervención de la ciudadana cubana residente en Monterrey, la abogada  Jannine Cabrera un discurso de unidad nacional, de cohesión en torno a los principios de la Revolución cubana,  de compromiso con el ejemplo de Martí, su pensamiento y su obra; un discurso que da testimonio de fidelidad a la  Revolución cubana y a las mejores causas que defiende hoy el pueblo cubano. Los cubanos que residen dentro y fuera de la Isla somos todos hijos de una misma nación, de un mismo pueblo de una misma Patria y en su mayoría compartimos los mismos sueños,  anhelos y compromisos de lucha por la preservación de nuestra libertad, justicia social, soberanía e independencia nacional.

Sentimos gran regocijo por la amplia asistencia de la dirección y miembros del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba de Nuevo León y de haber escuchado  las palabras del Presidente de su Comité Estatal, el abogado Ernesto Villarreal Landeros , vibrante, certero de compromiso de los solidarios mexicanos con la defensa de la Revolución cubana,  la Lucha contra Bloqueo; en la Lucha por la Liberación de los Cinco Cubanos Antiterroristas Injustamente condenados a prisión por la  Injusticia yanqui.

Asimismo nos regocijamos por la asistencia  de  jóvenes de varias organizaciones estudiantiles universitarias así como de la Juventud Comunista de México presentes como testimonio de sus más elevados principios y sentimientos solidarios.

Presentes también hoy entre nosotros una representación del Comité Estatal de Nuevo León para la Lucha por la Liberación de los Cinco y de su Presidente  Raúl  Rubio Cano

Queridos amigos todos:

Bolívar lanzó una estrella, que junto a Martí brilló, Fidel la dignificó para andar por estas tierras, dice la canción por la unidad latinoamericana.

el poeta inmortal
el poeta inmortal

José Martí continúa siendo la figura más alta del movimiento independentista y la personalidad más destacada de la historia de la cultura nacional de la mayor de las Antillas.

Desde el nacimiento y en el desarrollo de la nación cubana la historia  muestra  cómo los hechos económicos, sociales, políticos e incluso militares que tuvieron lugar en la Isla  a lo largo de más de dos siglos, se enlazaron con la cultura política y filosófica de la modernidad, asumida desde los intereses de los pobres. La historia cubana  nos enseña, a su vez, el carácter de las relaciones de Cuba con el mundo.

En Cuba  los hechos y procesos transcurridos dieron lugar, en la esfera del pensamiento, a una síntesis de valor universal porque constituye una identidad integrada por diversas corrientes sociales, culturales y filosóficas del mundo occidental.

Martí  asumió el inmenso saber universal, lo volcó hacia la acción política y educativa a favor de la justicia y lo expresó en las más bellas formas de la literatura.

Él asumió y proyectó las ideas más revolucionarias de su tiempo. Su trascendencia está, entre otros aspectos relevantes, en que su obra y pensamiento es parte integral e inseparable de Iberoamérica y el Caribe.

El  ideario nacional que aspira a acercarse al mundo y que el mundo se acerque a él. No otra significación tiene el mandato de José Martí: «Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser de nuestras repúblicas», así como su aspiración a que Cuba se convirtiera en universidad del continente.

José Martí es una de esas personalidades históricas  de renovada vigencia  para Cuba, para la América Nuestra, para el Mundo, porque él representa la cúspide de un legado cultural político, social y filosófico orientado hacia los intereses de los pobres de la tierra y de la humanidad y constituye obligado punto de referencia para enfrentar los problemas actuales que deben ser examinados por todos aquellos preocupados por el futuro de la humanidad.

Hoy advertimos que las contribuciones del Héroe Nacional cubano al pensamiento emancipador de Nuestra América y la importancia de su visión ética para afrontar los desafíos de la especie humana en la hora actual estarán, por ejemplo, en el centro del amplio temario que debatirá la III Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, que comenzará el lunes 28 de enero en el Palacio de las Convenciones de La Habana Cuba.

Testimonio de la alta valoración del legado martiano en los pueblos de la región será la presencia en el foro de relevantes personalidades políticas,  del pensamiento  y académicas como de Brasil el  ex mandatarios Luis Inacio Lula da Silva y de República Dominicana  Leonel Fernández. Otros conferencistas que se dirigirán al plenario: el religioso y escritor brasileño Frei Betto, quien recibirá los atributos del Premio Internacional José Martí de la UNESCO; el politólogo argentino Atilio Borón, el analista hispano-francés Ignacio Ramonet, el teólogo y sociólogo belga Francois Houtart; el  argentino Adolfo Pérez Esquivel; el científico español Federico Mayor Zaragoza, el sociólogo mexicano Pablo González Casanova; y por Cuba, el ilustre historiador Eusebio Leal así como  otras relevantes personalidades intelectuales del país. También  la doctora Pilar Álvarez Laso, subdirectora general de la UNESCO para el área de las Ciencias Sociales y Humanísticas; y Socorro Gomes, presidenta del Consejo Mundial de la Paz.

Este importante foro internacional  abordará, entre otros temas, los desafíos globales de la Humanidad, las alternativas a la crisis económica mundial, el papel de la educación y la ética, y la integración de América Latina y el Caribe, todo ello desde la perspectiva del ideario martiano.

Hoy los ojos de los pueblos de América Latina y el Caribe están puestos en Santiago de Chiles, donde los Jefes de Estados de nuestras naciones celebran la Primera Cumbre de la CELAC  y la primera Cumbre de CELAC-Unión Europea.

Estamos en tierras de la América mestiza, que a finales del siglo XIX tuvo en el Apóstol cubano el ejemplo de un pensamiento genuinamente americano, y a la vez auténticamente universal.

La historia de nuestras naciones, la universal y las leyes que rigen el movimiento histórico nos conducen a la unión necesaria de los pueblos de América en una sola gran patria, como proclamaron Bolívar y Martí.

Cuando irrumpió Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) se abrieron nuevos caminos para Latinoamérica, logrando constituirse como un bloque, al que más temprano que tarde se sumaran todos nuestros pueblos en aras del desarrollo, la justicia y la paz.

Confiamos en que con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se logrará la integración de toda Nuestra  América para afrontar temas como la crisis económica mundial y la globalización, permitiendo a los países de la región adoptar decisiones por sí mismos sobre su destino, y sin injerencia extranjera.

A Bolívar y a Martí les decimos que se cumplirán sus grandes anhelos de unidad. Ningún país de nuestra América puede olvidar que estamos en deuda con nuestros fundadores. Ese compromiso, nuestros pueblos lo harán realidad.

Gracias

¡Viva Cuba!

¡Viva México!

¡Viva  los pueblos de Nuestra América desde el Río Bravo hasta la Patagonia!

 * Dagoberto Rodríguez Barrera, Embajador de Cuba en México Discurso pronunciado en en el acto Conmemorativo del 160 Aniversario del Natalicio de José Martí, celebrado en el Centro Cultural José Martí. Ciudad de México. 28 de enero del 2013