Reflexiones para un alcalde

Víctor Quintan Cuando la urbanización se hace sin la gente se hace contra la gente- Hay cuando menos tres situaciones graves que el proyecto de remodelación del centro ha generado, que seguramente el Señor Alcalde desconoce al menos en toda su dimensión y que requieren que él en persona y no sus funcionarios, varios de los cuales hacen gala de insensibilidad, se siente a escuchar y a dialogar con las y los afectados

Víctor Quintana Silveyra/A los Cuatro Vientos

.1. El linchamiento de una forma de vida: el ambulantaje.

Las y los ambulantes cubren varias funciones sociales, más aún en sociedades como la nuestra donde el Estado no es capaz en ninguno de sus órdenes de brindar empleos decentes a la mayoría de las personas que los requieren. De eso hablaremos más abajo. Entonces resulta desproporcionada la acción represiva que se ha montado en contra de ellos desde el mes de diciembre desalojándolos de sus lugares de trabajo, decomisándoles desde sus puestos hasta sus modestas canastas para vender dulces o pepitas de calabaza.

Para justificar esta acción represiva, insensible, se ha acudido al linchamiento mediático del ambulantaje, exponiendo todos los aspectos supuestamente antisociales del mismo: desde el manido argumento racista de que son antiestéticos, pasando por el muy socorrido de que sus líderes lucran con ellos hasta llegar a la criminalización abierta: “venden mercancías piratas y quién sabe cuántas cosas más”. Por supuesto no falta el argumento económico de que “hacen peligrar los negocios establecidos que sí pagan impuestos”. Figúrese usted que una indígena mazahua, vendedora de pepitas de calabaza puede hacer cimbrar las ventas de cualquiera de las cadenas comerciales establecidas en el centro…

Vendedores ambulantes de Chihuahua se manifiestan junto con sus hijos por el derecho al trabajo
Vendores ambulantes de Chihuahua se manifiestan junto con sus hijos por el derecho al trabajo

A esta lista, muy cuestionable, de desventajas puede oponerse otra lista de las funciones sociales que realmente cumple el ambulantaje: brinda empleo y un modo de vida digno a decenas de familias; con ese comercio informal se favorece la integración a la economía informal de muchos de los hijos de los ambulantes pues gracias a ello les han podido pagar sus carreras profesionales; ofrecen mercancías baratas, accesibles a la gente de bajos recursos; generan, producen, el Centro Histórico, pues las ciudades no son sólo las piedras sin vida, son, sobre todo, la gente que las vive y las hace vivibles. Constituyen un tejido social que es factor de prevención de la delincuencia y de las violencias; generan cultura, conservan alimentos y golosinas tradicionales, etc. etc.

¿No resulta evidente, que se ha obrado con ligereza e insensibilidad ante estas familias? ¿Por qué el Alcalde no les da una audiencia pública para escuchar de su voz sus experiencias, sus quejas y sus propuestas? Ellos no rehúyen el ordenamiento, pero quieren que este se haga con su participación.

2. Un túnel que incomunica

No se ve luz al final del túnel de la Independencia. Mucho se esperaba, mucho esperaban de él los negocios del Centro, pero la realidad está siendo muy diferente. Por una parte, el túnel presenta graves deficiencias en su construcción, por ejemplo, esos “desprendimientos del asfalto”, que nunca volveremos a llamar “baches”, lo mismo que las filtraciones de agua, etc.

Pero lo que más preocupa es que el túnel incomunica más de lo que comunica. Las calles Victoria, Morelos, Allende, Gómez Farías, Coronado, se han convertido en verdaderas ratoneras al llegar a la Independencia. Al toparse con la valla de tubos, los vehículos tienen que retroceder en sentido contrario. Y no piense usted qué va a suceder cuando una ambulancia o camión de bomberos intente entrar ahí, del relajo que se armaría. Peor aún, por ejemplo, si usted está en la calle Morelos y segunda y quiere ir por la Independencia hasta la zona de San Felipe, es decir, utilizando el túnel, tiene que subir a la Allende, y luego dirigirse hasta la Ocampo. Introducirse como pueda por esta “Avenida” estrechada visiblemente por el Vivebús y llegar hasta el Paseo Bolívar, también estrechado por la misma razón y aguantar las largas filas que se hacen en el semáforo de esta arteria con la Independencia. Lo mismo les sucede a quienes están al oriente del túnel en las calles del centro: tendrán que irse hasta la Vicente Guerrero, también muy estrecha para tomar el túnel sin fin…

3. En contra de automovilistas pobres y a favor de rentistas.

El primero y el segundo cuadro de la ciudad se están llenando de estacionómetros y todas las banquetas se están pintando de amarillo prohibiendo estacionarse ahí. Esto puede tener la intención de desalentar el uso de automóviles particulares, cosa que podría estar bien, pero mientras no se consolide una opción digna, eficiente y económica de transporte colectivo, que no es sólo el Vivebús, dichas medidas van en detrimento de los automovilistas de escasos recursos, sobre todo empleados y a favor de los propietarios rentistas de edificios mal derruidos que hacen su agosto malhabilitándolos como estacionamientos. Un trabajador o trabajadora que viva, por ejemplo, en el Cerro de la Cruz, no tiene oportunidad de utilizar el Vivebús todavía para llegar al Centro Histórico. Entonces tiene que dejar su carro o junto a un estacionómetro y estar saliendo de su trabajo a ponerle monedas, o en uno de esos estacionamientos de pacotilla que le van a cobrar caro en detrimento de su ya exiguo salario. En cambio, los cuadros medios y superiores de los gobiernos estatal y municipal y del Congreso, cuentan con estacionamientos cubiertos, cómodos, subsidiados por los contribuyentes. La urbanización tiene su economía política: muchos perjudicados y muy pocos beneficiados. ¿Cómo se puede revertir este inequitativo proceso?

Las obras del centro aun no se terminan y eso puede tener su lado bueno: acabar con la exclusión de los actores urbanos que realmente generan la ciudad: compradores, vendedores de todos tipos, automovilistas, transeúntes, usuarios de los parques, etc. Si no se incluyen, si no se sientan las autoridades a dialogar con ellos, el corazón de esta ciudad nacerá infartado.

victor-quintana1* Víctor Quintana Silveyra. Doctor en sociología. Presidente del Comité Estatal del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Chihuahua.