Disolución social

Antiguamente las cámaras fotográficas se revistieron de una particularidad especialísima que las llevó a la proscripción. Estos aparatos realizaban una síntesis exhaustiva de todos los conjuntos que se sometieron al juicio de la lente: todo aquello que resultara innecesario, feo, o no aportara nada a la composición, era borrado de la fotografía. El problema surgió cuando el inventor tomó una instantánea del gabinete presidencial: en la exposición sólo aparecieron 32 plumas fuente, una banda tricolor y un preservativo aún utilizable. También se inventó el delito que da título a este humilde breviario cultural.

 Luis Arturo Ramos/ El Cuento