El peor de los miedos.

De pequeño los monstruos eran para ti seres amorfos ocultos en la oscuridad; hoy haz crecido y te haz dado cuenta que los monstruos se visten de traje, sonríen falsamente ante las cámaras; visten con disfraces de rectitud, de empatia, de justicia, mascaras con las que tratan de hacernos creer que les importa la ciudadanía  que no han sido corrompidos por el poder, que no son amantes del dinero.

Aura García / A los Cuatro Vientos

Salen en cadenas televisoras instando a apoyar a personas vulnerables, usándolas a su antojo, vendiendo una idea para hacerse mas obscenamente ricos. Viajan en aviones de 139 mdd, son enjuiciados en Nicaragua; roban, matan y saquean bañados en impunidad.

Manipulan y gobiernan a tal grado la mente de la ciudadanía que las hacen creer que ellos ven por «el bien de México» , han cubierto por tanto tiempo los ojos de nuestro país que cuando alguien trata de iluminar un poco la oscuridad es visto como un alborotador y es silenciado por los propios oprimidos.

Los monstruos hoy ya no se llaman «coco», su nombre ahora es manipulación mediática, poderes factícos, imposición, represión, impunidad, entre tantos otros.

Y sin embargo el peor de los miedos no son estos «monstruos»sino la propia ciudadanía  que exige a gritos a los que intentan liberarla que no sea así  que dejen que sigan oprimidos debajo de la enorme bota que durante tantos años han tenido encima. Viven del morbo de una muerte en la farándula, en el regocijo de un triunfo en el fútbol (olvidando que el equipo ganador pertenece a alguien con nexos en el narcotrafico) cuando un día antes se consumo la imposición de un gobernante, cuando tan solo 24 horas atrás cientos de inocentes fueron golpeados y encarcelados.Viven en la ignorancia propiciada por horas y horas de programas en donde la violencia y el drama es exaltado donde la mujer pasa de ser un ser pensante a un objeto sexual, se les insta a creer que la lectura y la cultura son cosas aburridas.

El peor de los miedos no es un gobierno represor, sino una ciudadanía apática,reprimida y silenciosa por gusto propio.