CNC: El 65% de la pobreza extrema en México esta en zonas rurales

Con una reforma profunda al campo, 30 millones de mexicanos estarían listos para contribuir al desarrollo del país.

Confederación Nacional Campesina

El gobierno de Enrique Peña Nieto debe impulsar una reforma profunda en el campo mexicano para que alrededor de 30 millones de habitantes del sector rural contribuyan más al desarrollo del país, luego de las condiciones alarmantes en que el régimen panista dejó al campo mexicano.

Gerardo Sánchez García, senador y presidente de la CNC, pidió que esa demanda sea considerada con el mismo valor estratégico nacional que las reformas laboral, energética, política y fiscal.

El líder de los cenecistas argumentó que es necesario reflexionar el primer mensaje a la Nación de Peña Nieto, resaltando el trazo de cinco ejes fundamentales del gobierno, dentro de los cuales se destaca el lograr un México incluyente, combatiendo la pobreza y cerrando la brecha de desigualdad social que  divide a México.

“El objetivo es lograr que el país se integre por una sociedad de clase media con equidad y cohesión social e igualdad de oportunidades, siendo el campo imprescindible en la ruta del país por transformarse en una potencia económica emergente”.

Sánchez García estimó que es necesario aplicar una política de Estado al campo en la que se revalorice al sector rural como parte esencial y estratégica del desarrollo socioeconómico del país, ya que no es posible resolver su compleja problemática con sólo acciones aisladas y descoordinadas como sucedió con el Partido Acción Nacional (PAN).

El líder de la CNC recordó que en los dos últimos gobiernos panistas, México enfrentó tres grandes crisis de carácter mundial que han afectado aún más la situación del sector rural, lo que derivó en la concentración del 65 % de la pobreza extrema en zonas rurales; dependencia alimentaria cercana al 50 % de las necesidades básicas y un déficit de la balanza agroalimentaria que gira en alrededor de 4 mil millones de dólares anuales.

Por si fuera poco, concluyó, hay que enfrentar  al deterioro creciente del suelo, agua, flora y fauna; migración y ruptura del tejido familiar y social que, actualmente, ante la falta de empleos en el vecino país y el endurecimiento de sus medidas migratorias, han repercutido en una disminución de las remesas, el regreso de los connacionales y una mayor problemática en las comunidades.