A los gorriones chilangos les gusta la nicotina

Científicos mexicanos descubren que los gorriones usan colillas de cigarro como pesticidas

Gorrión chilango buscando nicotina (Foto: Víctor Argaez)

Es sabido que a los gorriones de la Ciudad de México les da por recoger las colillas de cigarros que fumadores descuidados tiran por la calle. Curiosamente, le quitan el papel a la colilla y solo ponen en su nido el filtro empapado de nicotina y otras linduras. En lo que se refiere a su vecindario, estos pajaritos no son fastidiosamente limpios. Entonces, ¿por qué le hacen este servicio gratuito de limpieza a la ciudad? ¿Qué ganan con ello?

Montserrat  Suárez, Isabel López y Constantino Macias, investigadores del Instituto de Ecología de la UNAM, acaban de publicar un articulo en la revista Biology Letters, en el que dan una explicación convincente.

En primer lugar, hacen notar que los pájaros cohabitan con un gran número de parásitos que  tienen efectos negativos en su salud, chupándoles la sangre y transmitiendo enfermedades. El hábitat preferido de estos parásitos es el nido y los pájaros adoptan distintas estrategias para defenderse de ellos. Por ejemplo, algunas aves ponen lavanda y menta en sus nidos, no porque estas plantas son aromáticas sino por ser excelentes pesticidas contra pulgas y larvas de mosca, dos parásitos que hacen sufrir mucho a los polluelos.

Plantas aromáticas decorando el nido de un herrerillo común, ave que habita gran parte de Europa (Foto: Patrice Bourgault)

En la ciudad los pájaros ya no encuentran estas defensas naturales y tienen que buscar otras. Suárez y colaboradores se preguntaron si las colillas de cigarros servían como repelentes de parásitos en los nidos de los gorriones, recordando que algunos jardineros usan tabaco para intentar combatir algunas fastidiosas plagas , como la de la mosca blanca. Como lo sospechaban, encontraron que había menos parásitos en los nidos que tenían más filtros de cigarrillos.

¿Como fue que los gorriones llegaron a esta solución? Seguramente a base de ensayo y error y, naturalmente, comunicando este conocimiento a sus polluelos y a los demás gorriones del vecindario.

Este grupo de científicos mexicanos se ha dado a la tarea de investigar los cambios de  comportamiento a los que han sido obligados los animales, para poder sobrevivir en el cambiante medio de las ciudades. Por ejemplo, en uno de sus anteriores trabajos investigaron los efectos del ruido en el canto de los gorriones.