Confieso que he explorado

Explorar, explorar, ¿qué es explorar? Si la vida en sí es una exploración.

Carlos Lazcano Sahagún* / A los Cuatro Vientos

 Exploramos cuando en una noche estrellada, contemplamos el Universo. Exploramos cuando vemos crecer a nuestros hijos. Exploramos cuando amamos y soñamos. Exploramos cuando somos nosotros mismos. Exploramos cuando nos dejamos llevar por lo que amamos. Exploramos, cuando vivimos.

¿Cuándo dejaremos de explorar?, cuando se nos agoten las estrellas, y el Universo entero deje de asombrarnos.

El ser humano es explorador de nacimiento. Desde el mismo momento que surgió la especie humana, ésta empezó a explorar, y continúa hasta fecha. No hay Universo, por infinitamente grande o pequeño que sea que los humanos no hayan intentado explorar. Cuando la Biblia dice “”… llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra …”, en realidad el verdadero sentido es “amen la tierra, y explórenla , y amen los peces del mar, las aves de los cielos, y todas las bestias que se mueven sobre la tierra”

Amo la exploración, amo la geografía, amo a la gente. Amo ese vínculo de humanidad entre la historia y la geografía, entre la Tierra y mis antepasados. Entre el mar, el cielo, el viento, y todas las formas de vida. Me amo a mi mismo y desde que tuve conciencia de mi no he dejado de explorarme, de descubrirme, de sorprenderme con lo que encuentro de mi mismo.

Vaqueros, en el camino real de Baja California, México.

Y amo a los seres humanos ya que gracias a ellos cada día me voy descubriendo. Amo a mi esposa, a mis hijos, a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a quienes me rodean, a mi prójimo, a mi próximo, porque todos ellos le dan el sentido a mi existencia.

Y estoy aquí para compartir, para mostrar, para pregonar A los Cuatro Vientos, para dar a conocer, para decir todo lo que encuentro, para compartir mi ser, porque en lo que descubro hay mucho de mí. Cuarenta años de explorar geografías me permiten darme cuenta de que explorar es amar, explorar en todos los sentidos.

Me encuentro en las cuevas que descubro y exploro, en el arte rupestre que registro, en las pisadas de mis antepasados y en los sueños de los encuentros futuros. Me encuentro en la historia y en el futuro, en la esperanza y las ilusiones, en el amor de quien lo da todo, de quien lucha por amor, amor a su tierra, a sus semejantes, a construir lo mejor.

Mi exploración no es estéril ya que da lo mejor de si mismo y lo comparto.

El recuento de sueños olvidados. Los pasos de Dios cuando construyó al mundo. Dar las primeras luces. Asombrarme ante lo inesperado y maravilloso. Cuantas cosas hermosas hay en la Tierra, nuestra Tierra, la única que tenemos. Por eso la exploro, por eso la amo, porque somos nosotros y su polvo es mi polvo.

Espero en este espacio compartir esos encuentros, esos asombros, esos hallazgos, eso que es tan nuestro, eso que es parte nuestra.

Barranca de Piaxtla, Durango, México.
* Carlos Lazcano Sahagún. Geólogo, explorador, espeleólogo y columnista del periódico El Vigía. Autor de todas las fotografías que se publican en el presente artículo, incluida la de portada: Pintura rupestre monumental en la Mesa del Carmen, Baja California.