Bye Calderón

Estar en los zapatos de Felipe Calderón en estos momentos debe ser muy duro. Con música como para llorar,  el hombre con voz apagada y la mirada baja, acariciando a la bandera, en su último mensaje video grabado, y no en vivo, como despedida a la Nación….“Gracias” suena, en el fondo, pidiendo como perdón. Se va sin el apoyo de su partido, señalado como un hombre colérico, impositivo y hasta traidor por  algunos de sus propios militantes.

 Álvaro De Lachica y Bonilla*/ A los Cuatro Vientos

 Llegamos al final del sexenio de Felipe Calderón, que estuvo marcado por la crisis de 2006, cuya naturaleza, alcances y soluciones aún sigue siendo uno de los secretos del presente mexicano. La necesidad de asegurar la gobernabilidad a cualquier precio desató procesos que luego adquirieron vida propia, como la guerra contra el narcotráfico, que se convirtió en un monstruo de mil cabezas, capaz de mostrar hasta qué punto la sociedad mexicana, las instituciones de la República y las élites dirigentes habían perdido el rumbo.

México se miró con azoro en el espejo de la barbarie criminal, en la cotidianeidad de una violencia de indescriptible crueldad convertida en expresión de la caída de todo principio moral o racional como sustento de la convivencia; la delincuencia organizada como metáfora trágica de los valores que rigen la competencia en el mercado y el omnipresente afán de lucro premiado en todas las demás esferas de la vida ciudadana.

Calderón deja al país, sobretodo  desesperanzado. Rodeado de muchos que  les ganó la arrogancia de ser los mandamases de siempre. Hoy son nada. El precio de sentirse dioses y caer, expulsados del edén, al pantano de la realidad que nunca quisieron ver.

Más de cien mil personas asesinadas. El país ahogado en sangre y más de la mitad de la población en la pobreza, es el legado del Calderón

¿Podrá su conciencia vivir en paz?, Margarita Zavala ha dicho que su esposo tendrá que pagar los costos políticos y personales por la narco-guerra que encabezó los seis años de su administración. Tiene claro que a donde quieran que vayan, Estados Unidos, España o cualquier país, Calderón será confrontado, perseguido, asediado por aquellos que lo consideran responsable de la espiral de violencia que se levantó en su sexenio.

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, la nación te recordará como uno de los mas ineptos de la historia de México; nuestros hijos, hijas, madres, padres, hermanos, no son daños colaterales de tu guerra, son víctimas inocentes de tu de tu miopía política, enorme ego y ansia de poder; nuestros familiares tienen nombre no son un número de averiguación previa, ellas tenían sueños y sobre todo una familia que los buscara en cada instante de sus vidas.

Aunque trate de rechazar su responsabilidad argumentando su papel de jefe de Estado, Calderón no podrá eludir su cruz a donde quiera que vaya. Peor que Gustavo Díaz Ordaz, responsable de la matanza en Tlatelolco, Calderón quedará marcado por decenas de miles de muertes y desapariciones. Eso lo perseguirá apenas termine su mandato y a partir de entonces comenzará su pesadilla.

Será difícil ser Felipe Calderón en los próximos años, esperando el juicio de la historia mientras trata de convencer a su conciencia de las decisiones tomadas, mientras, con todo peso de los recuerdos a su espalda buscará, en los jardines de Harvard, serenar su alma.

Mañana Felipe Calderón saldrá del Congreso de la Unión de la misma manera en la que entró: por la puerta de atrás, en una aparición fugaz, y sin la gloria que suele venir con la victoria.  Mañana Felipe Calderón saldrá del Congreso derrotado, porque dejó pasar la oportunidad que tuvo, a lo largo de seis años, de haberse legitimado a través del ejercicio de un buen gobierno, porque creyó que a través de la guerra habría paz. Y que con el uso de la fuerza, habría seguridad, porque nunca quiso entender, o no le explicaron bien, que la verdadera paz es fruto de la justicia y que la seguridad es una consecuencia lógica de la paz.

Mañana Calderón saldrá del poder…vencido.

 *Álvaro De Lachica y Bonilla. Médico cirujano. Miembro de Amnistía Internacional, de Green Peace, de Alianza Cívica, de Médicos Sin Fronteras. Y representante en Ensenada de la Comisión Cuidadana de Derechos Humanos del Noroeste.