Joel Arriaga, héroe de la izquierda

Joel Arriaga Navarro, nació el 28 de noviembre de 1937. Fue asesinado en Puebla el 20 de julio de 1972, durante el régimen de Luis Echeverría Álvarez, un año después de la masacre estudiantil del Jueves de Corpus.

 Gerardo Peláez Ramos*

El 20 de julio de 1972, ante el asesinato de uno de sus cuadros más queridos, el Presídium del Comité Central del Partido Comunista Mexicano (PCM) declaró:

“El camarada Joel Arriaga, destacado intelectual revolucionario, director de la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma de Puebla, militante y dirigente del Partido Comunista en el estado de Puebla, ha sido vilmente asesinado. No cabe en este caso la lamentación sino la denuncia: cayó acribillado por los grupos fascistas que el régimen cobija bajo la impunidad en esa entidad y en el país” (1).

El asesinato de Joel Arriaga se dio ese mismo día. Después de una reunión en la universidad, el compañero se dirigió con unos amigos a tomar un café en un restaurante. Los asesinos fascistas entraron y salieron del restaurante, en espera de la salida de Joel. Éste y Judith, su esposa, subieron a un auto, avanzaron unas cuadras, y, en un alto, un automóvil les cerró el paso, y se oyó en unos instantes una ráfaga de once disparos. Joel cayó muerto.

Judith salió a solicitar ayuda a unos policías que se encontraban cerca del lugar de los hechos, pero se negaron a perseguir a los criminales. Esto no era raro. El Estado, desde hacía tiempo, permitía la libre actividad de las organizaciones ultraderechistas.

El 21 de julio, en el paraninfo de la UAP, donde era velado, cientos y cientos de estudiantes, profesores, campesinos, obreros y gentes del pueblo le rindieron homenaje. Su popularidad y prestigio quedaron de manifiesto.

Joel Arriaga y Enrique Cabrera, líderes estudiantiles del PCM, asesinados en Puebla en 1972

De distintas partes del país llegaron a Puebla delegaciones diversas a expresar sus sentimientos de pésame y solidaridad. Intervinieron varios oradores, entre ellos José Encarnación Pérez, del Presídium del CC del PCM; Rafael Jacobo, secretario de Organización de la Central Campesina Independiente (CCI); el catedrático Enrique Cabrera, quien meses después también sería victimado; un líder de los estudiantes de la UAP; un representante de las autoridades universitarias; el licenciado Adán Nieto Castillo y Judith, la compañera del líder asesinado.

El 26 de julio, más de 12 mil personas protestaron por el asesinato de Joel Arriaga en una combativa manifestación, en la que participaron el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), el Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (STERM), la CCI, el Movimiento Sindical Ferrocarrilero, uniones de locatarios, pequeños comerciantes, colonos y choferes. Cientos de mantas y pancartas expresaban el repudio generalizado al nefando crimen.

Semanas antes del asesinato las fuerzas fascistas de la entidad habían creado todo un clima de intimidación y amenazas. A Joel Arriaga, Enrique Cabrera, Luis Rivera Terrazas y otros dirigentes comunistas y de izquierda de la UAP se les amenazaba de muerte. La capital poblana se llenó de pintas y pegas anticomunistas y fascistoides. En El Heraldo de México, por otra parte, se “descubrían planes y conjuras” de los militantes del PCM y otras organizaciones democráticas y revolucionarias para desquiciar la tranquilidad de Puebla.

Joel Arriaga, destacado militante del PCM, participó durante 15 años en el movimiento estudiantil y popular de Puebla y fue preso político algunos años en la Cárcel Preventiva de Lecumberri, el nefasto Palacio Negro. Al salir de la prisión, Joel se reincorporó a sus actividades partidistas.

El asesinato de Joel Arriaga formó parte de la cuota de sangre que el PCM tuvo que pagar en el proceso de democratización de la UAP. Otros militantes comunistas, como Enrique Cabrera, también pagarían con sus vidas la conquista de la democracia en la Universidad Autónoma de Puebla. Mas sus muertes no fueron en vano: la izquierda vio reconocidos sus derechos políticos y electorales, el régimen de partido de Estado fue eliminado y la sociedad mexicana, pese al triunfo de la derecha panista, está en pie de lucha por imponer un sistema político democrático que impida las corruptelas de los Fernández de Cevallos, los Lozano Gracia y el resto de políticos que imponen el tráfico de influecias…

Así Es, núm. 25, 23-29-VII-82, y Unión, núm. 635, 15-VII-02

*Gerardo Peláez Ramos. Historiador. Autor, entre otras obras, de Partido Comunista Mexicano. 60 años de historia. (Cronología. 1919-1968), 2 tomos, Culiacán, UAS, 1980; Situación actual y perspectivas del movimiento sindical en México, Puebla, UAP, 1978; Historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, México, ECP, 1984, y Ed. del STUNAM, 2ª ed. corr. y aum., 2000.
(1)Declaración del Partido Comunista: es hora de cerrar el paso al terror reaccionario”, en Oposición, núm. 44, 15-30-vii-72, 2ª de forros