Después de 3 años de injusta prisión liberan a los indígenas José Ramón y Pascual

La Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó la inmediata liberación de los líderes indígenas nahuas que durante años han trabajado en garantizar el acceso al agua de la comunidad nativa poblana de Atla.

Aura García / A los Cuatro Vientos

La historia detrás de la detención de estos defensores de los derechos humanos se remonta al 13 de Enero del 2010, fecha en la que son aprehendidos y encarcelados en el penal de Huauchinango, Puebla, bajo cargos de robo con violencia de un vehículo.

La sentencia que se les impuso fue de más de seis años de prisión.

Desde el inicio del proceso legal se han notado graves inconsistencias, mismas que Amnistía Internacional resaltó de la siguiente manera:

«El proceso fue llevado a cabo en español y que en ningún momento tuvieron acceso a un abogado que hablara su lengua o un intérprete que estuviera familiarizado con su cultura, a pesar de que la Constitución les otorga este derecho. Tampoco se les respetó su derecho a una defensa adecuada y al debido proceso, pues tanto el Ministerio Público como el  Juez los procesaron sin más evidencia que la declaración de la supuesta víctima y con base en dos testimonios que presentaban graves y evidentes contradicciones.»

Las fallas en el proceso fueron denunciadas desde noviembre del 2011 por el Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez” (PRODH), y confirmadas el pasado viernes 23 de noviembre por la Procuraduría General de Justicia de Puebla.

Fue así que la representación social manifestó que no existen elementos que acreditaran la existencia del delito por el cual se encontraban en la cárcel,pues el vehículo que los indígenas presuntamente robaron con violencia el 27 de octubre del 2009, estuvo asegurado por la Policía Municipal de Pahuatlán del 26 al 28 de octubre de ese año.

Esta caso pone en evidencia el mal manejo que existe en el sistema de justicia en nuestro país, en el que se dan fuertes reprimendas a los defensores de los derechos humanos.

Hoy celebramos la liberación de estos dos valientes hombres y hacemos hincapié en que no podemos pasar por alto el trabajo en los casi ocho meses de campaña de activistas de Amnistía Internacional (se recolectaron mas de 30,000 firmas en 100 países pidiendo su liberación),  quienes en conjunto con las familias, las comunidades de los detenidos y las diferentes organizaciones que velan por los derechos humanos, aportaron para que José Ramón y Pascual se encuentren libres.

Sin embargo no podemos dejar de preguntarnos ¿cuántas personas estarán detenidas injustamente en las prisiones de nuestro país?