La revolución mexicana y el miedo a lo radical

fernando escobar | El revu | Indymedia

Como un mantra que este país está predestinado a repetir, las condiciones en las que se encuentra solo reflejan la necesidad de acciones radicales para cambiar el rumbo actual del estado de cosas. Y con ese mismo mantra, los personeros del sistema esperan el momento adecuado para erigir sus caudillos. La revolución no ha muerto dicen, solo se ha institucionalizado.

Los revolucionarios actuales reniegan de las instituciones, piden recuentos de votos y llaman a la “resistencia pacífica” como única forma de sobrevivir dentro del sistema. Su revolución culmina con la fundación de un nuevo partido.

Los jóvenes revolucionarios actuales, resisten por medio de Hashtags en Twitter, combaten el hambre, el racismo y la guerra con una avalancha de memes en Facebook y cuando la calle los llama, piden marchar en las banquetas y criminalizan las obras de artistas callejeros, su revolución termina con programas de televisión o con simples iniciativas legislativas para reformar al mismo sistema.

Los Godínez, eso que Weber llamo la racionalidad del Estado, la clase media actual, reniegan de su realidad desde autos que aún no acaban de pagar. A través del claxon sacan su frustración contra aquellos que marchan y protestan contra su patrón. Ellos ni piensan ni quieren una nueva revolución.

Hoy los revolucionarios actuales reniegan de lo radical, no entienden el término y lo omiten en sus discursos. Cuando lo radical se asoma piden perdón por ello. Que nadie hable de acciones radicales delante de un revolucionario postmoderno porque sólo les dirá que ésta implica violencia y que el país no está para eso.

El revolucionario de la actualidad no entiende qué implica lo radical y no quiere entenderlo. Él es un reformista, pero por favor, que alguien le diga, que eso no es ser revolucionario.

Alucinando: Yo no sé si los judíos sionistas son nazis, pero se les parecen mucho.