Un planeta que vaga libremente y está cerca de nosotros

Hace más de diez años un grupo de astrónomos identificó tres objetos aislados, comparativamente fríos, entre 5 y 15 más masivos que Júpiter y, por lo tanto, incapaces de sostener reacciones nucleares en su interior, como las estrellas. Habían encontrado planetas que no giran alrededor de una estrella, que vagan libremente por el espacio. Como estos tres planetas solitarios están a una distancia de mil años luz  y son intrínsecamente muy poco brillantes, se sabe muy poco sobre ellos.

En 2011, Takahiro Usumi y colaboradores publicaron un artículo de investigación en el que reportaron que desde 1995 habían descubierto más de 500 exoplanetas utilizando diversas técnicas de observación. Casi todos giran alrededor de una estrella. Pero encontraron diez planetas que “flotaban libremente” en el espacio. Por ser tan poco brillantes, solo se sabe que son entre 3 y 15 veces más grandes que Júpiter. Considerando las enormes dificultades que hay para encontrar planetas solitarios, calcularon que estos deben ser casi dos veces más abundantes que las estrellas.

Utilizando el telescopio Franco-Canadiense que está en Hawai y el telescopio de Nueva Tecnología que la Unión Europea  tiene en Chile, acaban de descubrir otro planeta solitario. Este objeto es parte de un asociación de estrellas y planetas conocido como AB Doradus, que está a tan solo de 115 a 160 años luz de nosotros. El planeta se formó hace unos 100 millones de años, es cerca de 5 veces más grande que Júpiter y la temperatura de su atmósfera es de 430 grados centígrados.

Imagen infrarroja tomada por el Telescopio de Nueva Tecnología. El planeta solitario recién descubierto es el débil punto azul que está en el centro.

Con la tecnología actual es prácticamente imposible descubrir planetas solitarios semejantes a la Tierra. Es una lástima, porque se ha especulado que estos pueden tener suficiente energía para mantener un volumen apreciable de agua en estado líquido y, en consecuencia, albergar alguna forma de vida, aunque en un medio completamente obscuro.

Citas: Stevenson y Stevens, 1999, Nature 400, 32. Zapatero Osoyo et al. 2000, Science 290, 103. T. Sumi, Nature 473, 249. Delorme et al. 2012, Astronomy and Astrophysics 548, A26