Reciclando la energía del cuerpo humano: heces, calor y … otras cosas

Desde hace un par de años, doscientos hogares de Didcot, un pueblo inglés situado en el condado de Oxfordshire en Inglaterra, usan el gas metano que excretan unas bacterias conocidas como digestores anaeróbicos, que se alimentan de heces humanas (y otras cosas). Los habitantes de Didcot tienen que esperar 23 días para que lo que tiraron al jalar la palanca del escusado se transforme en la llama del quemador de su estufa.

El vocero de la compañía que opera la planta – British Gas, Thames Water and Scotia Gas Networks – dijo que el proyecto costó dos y medio millones de libras esterlinas (cerca de 50 millones de pesos) y que otros pueblos y ciudades están interesados en contratar sus servicios, puesto que el Reino Unido se comprometió a que en 2020 producirá el 15% de su energía usando fuentes renovables.

Otra fuente renovable de energía es el calor que despide el cuerpo humano. Y cuando muchas personas se reúnen y transitan en un espacio cerrado, es mucha la energía que se puede cosechar del calor que despiden sus cuerpos. Alrededor de 250,000 personas circulan diariamente por la estación central de trenes de Estocolmo, Suecia. Desde hace casi dos años, usan el exceso de calor producido por estas personas para calentar agua. Esta es bombeada a la calefacción de un edificio cercano, ahorrándole hasta 25% en costos de electricidad.

Hay varios países que están empezando a diseñar sistemas urbanos que redistribuyan energía. En algunos otros, están considerando usar la energía disipada en oficinas, centros de convenciones, discotecas e instalaciones bastante menos convencionales, como crematorios.

El Consejo Municipal de Redditch, una ciudad inglesa de 80 mil habitantes que en algún momento llegó a generar el 90% de la producción mundial de agujas, pasó a la historia el 6 de febrero de 2011, al aprobar un proyecto para calentar su centro recreativo municipal, que incluye una alberca, usando la energía que escapa de las chimeneas de su crematorio, ahorrándose cerca de 15 mil libras esterlinas anuales (tres millones de pesos). Carol Gandy, líder Conservador del Consejo Municipal, resaltó que esta es una práctica común en varios países europeos, como Suecia, y que más del 80% de los encuestados apoyaban la idea. Pero una minoría la considera aberrante. Por el contrario, Sir George Samuel Knatchbull Young, líder Conservador de la Cámara de los Comunes, dijo que el sería mas feliz sabiendo que la cremación de su cuerpo serviría para beneficio público. Se piensa que el proyecto estará operando antes de que finalice este año.

Citas: R. Sahn, BBC News, 5-10-2010. X. Hintchey, BBC News, 9-01-2011. R. Mason, The Telegraph, 223-02-2012